Justin Bieber se deshace de su perro. ¿De qué nos extrañamos?

Justin Bieber se deshace de su perro. ¿De qué nos extrañamos?

Hace unas semanas leí accidentalmente la noticia. Justin Bieber se deshace de su perro. La verdad es que, en el mismo momento que conocía que se había deshecho de él, supe por primera vez que lo tenía. Este lamentable acontecimiento, noticia mundial, en el fondo, no es más que el reflejo de tantos y tantos casos… ¿o no?

Una triste noticia: el canadiense, se deshace de su perro

El hecho es que, por lo visto, a comienzos de 2016 decidió tener un cachorro de Chowchow a quien llamó Todd. Como no podía ser menos, Todd tuvo de todo, incluido su cuenta en Instagram “Todd The Stud”.

La noticia que leí decía que, cuando a Todd le diagnosticaron una displasia severa de cadera, Justin Bieber decidió deshacerse de él. Se lo entregó a uno de los bailarines que lo acompaña quien contó que para Todd solo había dos opciones: o dormirlo o realizarle una costosa operación.

En definitiva, Justin Bieber decidió deshacerse de su preciado cachorro con cuenta en Instagram antes de ayudarlo.

Algunos, los más Beliebers, creerán que ataco al cantante. Faltaría más… No conozco a este señor tanto como para que merezca mi atención. Los más anti-Beliebers pensarán que este es otro de los esperpentos del mismo señor al que desconozco. Y tampoco va por aquí la cosa.

Un desenlace previsible

Mi cuestión es, ¿de qué nos extrañamos?

Evidentemente, el caso tiene lo suyo. Me encapricho de un perrito, un cachorrete mono, un chow chow para más señas que, cuando deja de ser un muñequito de revista al que instagramear, pierde el atractivo que me había superenamoradodelamuerte.

¿Y esto es poco común? Desgraciadamente, más gente de la deseable, se deshace de su perro.

¿Acaso no pasa cada Navidad?

¿Acaso la cifra de abandonos (o reubicaciones) de perros no es la que es?

¿No podemos hacer nada?

Creo que sería fantástico vivir en una sociedad donde el perro es lo que es: un perro. Donde no hubiésemos convertido al perro en un peluche, en un objeto para cubrir carencias afectivas, o en una simple propiedad a la que fotografiar, perdón, instagramear (que es más cool).

Sí lo sé… me arde este tema… ya lo viste cuando hablé del efecto chiguagua. En el fondo, seguimos hablando de formas de maltrato animal. Formas socialmente aceptadas, incluso valoradas y requeridas.

Creo que uno de los verdaderos maltratos que sufren los perros es el que se les despoje de su naturaleza. El que se les quiera hacer bebés humanos.

El caso de Justin Bieber es otro de tantos. No me parece más sangrante ni más llamativo que muchos de los que conozco a diario. Eso sí, éstos últimos protagonizados por desconocidos que no dicen cantar.

En el fondo, misma situación. Ante un perro que fue capricho, o que ha caído enfermo, que siempre está ansioso, que se porta mal, o que no ha recibido educación… la opción más fácil: deshacerse de él… y a otra cosa.

¿Para qué plantearse unas clases de adiestramiento? ¿Para qué intentar reducir ese estrés o ansiedad utilizando terapias naturales como las Flores de Bach o la Aromaterapia? ¿Para qué intentarlo? Es mucho más fácil deshacerse del animal. Una vez que no cubre mi necesidad, deja de ser útil, por lo tanto, estorba.

¿Por qué no se regula esto de una vez? ¿Por qué las leyes no exigen una formación adecuada para perro y dueño? ¿Por qué no planteamos, como sociedad, una alternativa?

Y no… mi postura no es tan simple como la de “no compres, adopta”. Creo que el problema es mucho más complejo. “No compres, adopta” es una máxima tan incorrecta como la de “no adoptes, compra”. Todo depende.

Henry L. Menchen decía que “Para cada problema complejo hay una solución simple, clara y equivocada”. Pues eso… la solución no es ni simple, ni clara. A no ser que queramos que también sea equivocada.

¿Adopción? Desde luego que sí. ¿Compra? Desde luego que también. Todo depende. Si nuestra cultura canina como sociedad fuese superior, no existiría esta alterantiva polarizada. Lo digo con conocimiento de causa. Si me vas conociendo, sabes que convivo con dos perritas. Una es adoptada, la otra comprada. Y podría justificarte cada uno de los motivos por los que cada cual tiene su procedencia. Así que, ¿adopción o compra? Mi respuesta es: conocimiento.

Desgraciadamente, lo que ha hecho Justin Bieber con Todd es muy frecuente. No quisiera yo demonizarlo ni decir que es un ser malo y despreciable… a no ser que hablemos de música…

 

Y tú, ¿qué opinas?

 

Fotografía: Aldea Viral

Deja un comentario

Descarga la guía GRATIS

Responsable: Diego Fernández Requejo, siendo la Finalidad; envío de mis publicaciones así como correos comerciales. La Legitimación; es gracias a tu consentimiento. Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mis plataformas de email marketing de Active Campaign. Podrás ejercer Tus Derechos de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos. Puede consultar nuestras políticas de privacidad aquí

¿quieres que te avise?

Responsable: Diego Fernández Requejo, siendo la Finalidad; envío de mis publicaciones así como correos comerciales. La Legitimación; es gracias a tu consentimiento. Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mis plataformas de email marketing de Active Campaign. Podrás ejercer Tus Derechos de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos. Puede consultar nuestras políticas de privacidad aquí

Descarga el eBook GRATIS

Responsable: Diego Fernández Requejo, siendo la Finalidad; envío de mis publicaciones así como correos comerciales. La Legitimación; es gracias a tu consentimiento. Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mis plataformas de email marketing de Active Campaign. Podrás ejercer Tus Derechos de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos. Puede consultar nuestras políticas de privacidad aquí